Ataque al Corazón (Infarto de Miocardio)

Ataque al Corazón (Infarto de Miocardio)

¿Qué es un ataque al corazón (infarto de miocardio, su sigla en inglés es MI)?

Un ataque cardíaco o infarto del miocardio ocurre cuando una o más regiones del músculo cardíaco experimentan una falta de oxígeno grave o prolongada, causada por el bloqueo del flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco.

El bloqueo es a menudo el resultado de la aterosclerosis – una acumulación de placa, conocida como colesterol, de otras sustancias grasas, y un coáglo de sangre. La placa se rompe y, finalmente, un coágulo de sangre se forma. La causa de un ataque al corazón es un coágulo de sangre que se forma dentro de la zona de la placa obstruido.

Si la irrigación de sangre y el suministro de oxígeno se suprime marcadamente o durante un período de tiempo prolongado, las células musculares del corazón se dañan y mueren. El resultado es la disfunción del músculo del corazón en el área afectada por la falta de oxígeno.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el ataque al corazón?

Existen dos tipos de factores de riesgo para el ataque al corazón incluyendo los siguientes:

Hereditarios (o genéticos): Adquiridos:
Los factores de riesgo hereditarios o genéticos son aquellos con los que la persona nace y que no pueden modificarse, pero pueden mejorar con la ayuda del tratamiento médico y los cambios en el estilo de vida. Los factores de riesgo adquiridos son causados por las actividades que elegimos incluir en nuestra vida, los cuales pueden controlarse mediante cambios en el estilo de vida y los cuidados clínicos.

Factores hereditarios o genéticos: ¿Quién tiene mayor riesgo?

  • Las personas con hipertensión hereditaria – presión alta de la sangre.
  • Personas que han heredado niveles bajos de colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad), triglicéridos o niveles altos de colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) en la sangre o niveles altos de triglicéridos.
  • Las personas con antecedentes familiares de enfermedad del corazón (en especial si empezó antes de los 55 años).
  • Los hombres y mujeres ancianos.
  • Las personas con diabetes mellitus (diabetes de tipo I).
  • Las mujeres después del comienzo de la menopausia – generalmente, los hombres empiezan a tener riesgo a una edad más temprana, pero tras la aparición de la menopausia el riesgo es el mismo para las mujeres.

Factores adquiridos: ¿Quién tiene mayor riesgo?

  • Las personas con hipertensión adquirida – presión alta de la sangre.
  • Personas que han heredado niveles bajos de colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad), triglicéridos o niveles altos de colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) en la sangre o niveles altos de triglicéridos.
  • Los fumadores.
  • Las personas que están sometidas a mucho estrés.
  • Las gente que bebe demasiado alcohol.
  • Las personas con un estilo de vida sedentario.
  • Las personas con un sobrepeso del 30 por ciento o mayor.
  • Las personas que comen una dieta alta en grasa saturada.
  • Las personas con diabetes del tipo II.

Un ataque al corazón le puede dar a cualquier persona – sólo cuando tomamos tiempo para aprender cuáles son los factores de riesgo que nos afectan específicamente, podemos tomar las medidas necesarias para reducirlos o eliminarlos.

Cómo controlar los factores de riesgo para el ataque al corazón:

El control de los factores de riesgo para el ataque al corazón empieza por lo siguiente:

  • Examinar qué factores de riesgo nos afectan y adoptar las medidas necesarias para eliminarlos o reducirlos.
  • Ser conscientes de que condiciones como la hipertensión o los niveles anormales de colesterol, que pueden ser “asesinos silenciosos”.
  • Modificar los factores de riesgo adquiridos, los que no son hereditarios, mediante cambios en el estilo de vida. Consulte a su médico como primer paso para empezar enseguida a realizar dichos cambios.
  • Consulte a su médico para determinar si tiene factores de riesgo de tipo genético o hereditario que no se pueden modificar, pero que se pueden controlar médicamente y por medio de cambios en el estilo de vida.

¿Cuáles son las señales de aviso de un ataque al corazón?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de un ataque al corazón. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Presión severa, sensación de plenitud, opresión, dolor y, o molestias en el centro del pecho que dura más de unos minutos.
  • Dolor o molestias que se extienden a los hombros, el cuello, los brazos o la mandíbula.
  • Dolor en el pecho con una intensidad que aumenta.
  • Dolor en el pecho que no se alivia con el reposo ni al tomar nitroglicerina.
  • Dolor en el pecho que se produce junto con alguno o todos los siguientes síntomas (adicionales):
    • Piel sudorosa, fría, pegajosa y, o pálida.
    • Falta de aliento.
    • Náusea o vómitos.
    • Mareo o desmayo.
    • Cansancio o debilidad inexplicables.
    • Pulso rápido o irregular.

Aunque el dolor en el pecho es el signo de aviso clave de un ataque al corazón, se podría confundir con una indigestión, pleuritis, neumonía u otros desórdenes.

Cómo responder a las señales de aviso de un ataque al corazón:

Si usted, o alguna otra persona, muestra alguna de las señales de aviso anteriores, actúe de inmediato. Llame al 911 o a su número local para emergencias.

Tratamiento del ataque al corazón:

Los objetivos del tratamiento para un ataque al corazón consisten en aliviar el dolor, mantener la función del músculo cardiaco y evitar la muerte.

El tratamiento en el servicio de emergencias puede incluir lo siguiente:

  • Terapia intravenosa – nitroglicerina, morfina.
  • Monitorización continua del corazón y las constantes vitales.
  • Terapia con oxígeno – para mejorar la oxigenación del músculo cardiaco dañado.
  • Medicamentos para el dolor – al disminuir el dolor, la carga de trabajo para el corazón se reduce, con lo que disminuyen las demandas de oxígeno del corazón.
  • Medicamentos cardíacos – como beta-bloqueantes o bloqueadores del canal de calcio para promover la corriente sanguínea al corazón, mejorar la irrigación sanguínea, prevenir arritmias y disminuir la frecuencia cardíaca y la presión sanguínea.
  • Terapia fibrinolítica – inyección intravenosa de un medicamento que disuelve el coágulo de sangre , reanudando de esta manera la corriente sanguínea.
  • Terapia antitrombina/antiplaquetaria – utilizada para impedir la nueva formación de coágulos en la sangre.
  • Antihyperlipidemics – medicaciones usadas para bajar los lípidos (grasas) en la sangre, particularmente colesterol del lípido de la baja densidad (LDL). Statins es un grupo de medicaciones antihyperlipidemic, e incluye el simvastatin (Zocor®), el atorvastatin (Lipitor®), y el pravastatin (Pravachol®), entre otros. Los sequestrants del ácido de bilis – colesevelam, cholestyramine y colestipol – y ácido nicotínico (niacin) son dos otros tipos de medicaciones que se puedan utilizar para reducir niveles del colesterol.

Una vez que se ha realizado el diagnóstico y el paciente está estable se pueden utilizar otros procedimientos para restablecer el flujo sanguíneo coronario. Dichos procedimientos incluyen:

  • Angioplastia coronaria – en este procedimiento se utiliza un globo para crear una apertura más grande en un vaso que haga aumentar el flujo de sangre. Aunque las angioplastias se realizan también en otros vasos sanguíneos, el término Angioplastia Coronaria Transluminal Percutánea (sus siglas en inglés son PTCA) se refiere a la angioplastia de las arterias coronarias, que permite un mayor flujo de sangre hacia el corazón. Existen varios tipos de PTCA, entre los que se incluyen:
    • Angioplastia de globo – se infla un pequeño globo dentro de la arteria para abrir el área obstruida.
    • Aterectomía – la zona obstruida de una arteria es cortada lejos por un dispositivo minúsculo situado en la punta de un catéter.
    • Angioplastia con láser – se utiliza un láser para “vaporizar” la obstrucción de la arteria.
    • Stent de una arteria coronaria – un minúsculo dispositivo con forma de espiral se lleva hasta la zona obstruida y se deja instalado para mantener abierta la arteria.
  • Bypass de arteria coronaria – más comúnmente denominada como “cirugía de bypass,” esta cirugía a menudo se realiza en pacientes que tienen angina (dolor de pecho) y enfermedad de arterias coronarias (en la que se acumula placa en las arterias). Durante la cirugía, se crea un bypass o desvío injertando una porción de una vena por arriba y por debajo del área bloqueada de una arteria coronaria, permitiendo que la sangre fluya alrededor de la obstrucción. Generalmente se toman venas de la pierna, pero también se pueden utilizar las arterias del pecho o brazo para crear un injerto de bypass.